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Feb
28

Colombia, un país donde ocurrió domesticación de plantas

Un título que de entrada que merece una explicación en detalle. Para ello es necesario enlazar lo que escribí en la entrada «los foci desaparecidos de Vavilov», un artículo propio de reciente publicación y la historia de cómo se llegó a publicar este trabajo. A veces los «encorsetados» formatos de las publicaciones científicas no permiten dar a conocer detalles más humanos pero no menos importantes de cómo se llega a ciertas conclusiones en ciencia y las historias personales que acompañan el proceso. Por ello en este blog  me daré el lujo de contar un poco la historia de cómo llego a concluir que en Colombia, particularmente en los Andes Nororientales y principalmente en el departamento de Boyacá, se finalizó la domesticación de una especie, Ullucus tuberosus (ulluco), paralelamente a la finalización ocurrida en los Andes centrales (Bolivia, Perú, norte de Argentina).

Zona del Cocuy (http://www.elcocuyboyaca.com/sierra_nevada_acceso.htm)

La historia. En 1997 acababa de terminar el trabajo de fin de carrera sobre una evaluación de características agro-industriales de 660 y tantas accesiones que componían la colección de campo de la Colección Central Colombiana de papa (Solanum tuberosum). Esto sirvió para consolidad algo que ya venía considerando, dedicarme a la conservación y estudio de los recursos fitogenéticos. Así, al iniciar la maestría en 1998, lo primero que pensé fue en una tesis de M.Sc. que incluyera todo el proceso de establecimiento de una colección de germoplasma de una especie nativa, ojalá tuberosa y estudiar la composición de esa colección. Sin saber muy bien por donde empezar, en un país donde la biodiversidad vegetal abruma, una compañera de la carrera me dio una pista. Ella había trabajado en proyectos con comunidades de agricultores en la zona del Cocuy, en los alrededores de la Sierra Nevada del Cocuy (5300 msnm) y el Parque Nacional Natural del Cocuy, uno de los más bellos y representativos de Colombia. Se trata de un área de montaña (2800 y 4000 m de elevación), entre los departamentos de Boyacá y Santander, que comprende unos 8 a 10 municipios. Mi compañera había evidenciado allí una sorprendente variabilidad en algunas especies cultivadas. Me lo contó de tal modo que me convenció de realizar expediciones de colecta de raíces y tubérculos andinos en esa zona. Lo que vi allí me maravilló a mi también: uso de múltiples especies cultivadas subexplotadas (tuberculos y raíces andinas, quinua, amaranto, etc.) y una maravillosa diversidad de formas en algunas de estas especies y de otras más comerciales, pequeños bancos de semillas conservados en fincas de agricultores, poblaciones con un fuerte arraigo indígena, zonas altas con estaciones secas bien marcadas y otros aspectos muy interesantes. En campo decidí enfocarme en Ullucus tuberosusOxalis tuberosaTropaeolum tuberosum, el trío casi inseparable de tubérculos andinos subexplotados de mayor importancia en América del Sur. Pero como apunté antes, la zona era como un gran laboratorio de agrobiodiversidad, había muchas cosas más. Así mismo, eran evidentes las amenazas que se cernían sobre la agrobiodiversidad que se conservaba en esta zona, particularmente la edad de los agricultores-conservadores. Se trataba de gente muy mayor cuya descendencia había emigrado a las ciudades o lo tenía pensado hacer.

Niña campesina de la región del Cocuy, municipio de Guicán, Boyacá (créditos León Pardo http://www.flickr.com/photos/leon_photo/)

Recuerdo unos agricultores muy amables que nos hablaban de sus semillas y tubérculos como si de hijos se tratara. En pequeñas parcelas de suelos muy pedregosos y poco fértiles en apariencia, sembraban en mezcla especies y variedades sin ningún orden evidente, pero donde todo en realidad tenía un sentido y una lógica perfecta para el agricultor. Luego de los gratificantes viajes de colecta al Cocuy, constituimos en la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Colombia la primera colección formal de tubérculos andinos del país (U. tuberosus, O. tuberosa y T. tuberosum), junto con materiales que el prof. Carlos Ñústez había estado recolectando esporádicamente en Boyacá, Cundinamarca y Cauca. En este empeño recibí la colaboración de otros compañeros de maestría de aquella época.

Lugares de colecta de ullucos en los Andes Colombianos

También se llevaron a cabo colectas en el sur occidente de los Andes colombianos, en los departamentos de Cauca y Nariño, donde el cultivo de especies de tubérculos andinos es común y además también se presentan fuertes raíces indígena en la población. Para mi tesis de maestría, decidí enfocarme sólo en una especie, U. tuberosus. Debo reconocer que me sedujo su variabilidad y algunas características que observé de primera mano durante las colectas. Además de crear una colección de campo, establecí una colección de seguridad in vitro y me entrené en temas de documentación, creando una base de datos en MS Access © con información de pasaporte, conservación y caracterización. Estas colecciones me permitirían estudiar el material colectado.

Apariencia del banco de germoplasma in vitro constituido el año 2000

Fue así como se caracterizó morfológica, bioquímica (proteínas totales e isoenzimas) y molecularmente (marcadores RAPD) los morfotipos de ulluco colectado. Aquí empecé a llevarme otro tipo de sorpresas. Encontré unas formas en Boyacá (particularmente en el Cocuy) y en mercados de Cundinamarca (provenientes de Boyacá) que morfológicamente eran muy similares a las descripciónes de las plantas silvestres de las cuales provendrían las formas cultivadas, pero que crecen en los Andes del norte de Argentina, Bolivia y Perú, donde geográficamente se señala el origen de ésta y otras especies tuberosas cultivadas. Estas formas sólo diferían de las silvestres en un detalle: sus pequeños tubérculos no eran amargos. De hecho, eran tan consumidos como los de otras formas sembradas en la misma región, pero con porte y aspecto «plenamente cultivado», así que las tuvimos que llamar formas «semicultivadas». Luego, los datos de marcadores de ADN e isoenzimas nos mostraron que los materiales de los Andes nororientales colombianos contenían mayor variabilidad genética y diferían genéticamente de los del suroccidente de manera significativa. Y además, los mismos marcadores moleculares indicaban relaciones de fuerte parentesco entre formas semicultivadas y cultivadas de los Andes nororientales.

Imagen de un cultivo comercial de ulluco de tipo "semicultivado" en Boyacá (tomada de la tesis de grado "Aporte al conocimiento de Ullucus tuberosus, Oxalis tuberosa y Tropaeolum tuberosum"de Emma Villamizar, 1985) donde es evidente el hábito postrado y las largas ramas que dificultan las labores agrícolas. Estas formas semicultivadas serían mejoradas hasta obtener formas erectas de ramas cortas, pero sin prescindir del "original" semicultivado, conservado hasta nuestros días.

Después de tres años de trabajo, el 9 de noviembre de 2001 sustenté mi trabajo de maestría. Ese día sostuve que en Colombia, particularmente entre los Departamentos de Boyacá y Santander  se había dado un proceso de domesticación paralelo de ulluco al que se habría producido en los Andes centrales, si bien no fue en los Andes nororientales de Colombia donde se inició dicho proceso, y me apoyaba en mis datos y en iniciales revisiones bibliográficas. En una de ellas fue donde descubrí que Vavilov ya había señalado un sitio de interés en la zona donde yo había encontrado los interesantes ullucos semidomesticados, un «fosi» que desaparecería de los mapas «comerciales» de los centros de origen de las especies (ver Los “foci” desaparecidos de Vavilov). Si bien todos los procesos evolutivos y de domesticación de cultivos son un continuo, para entender lo que ocurrió en el caso de U. tuberosus lo tuve que plantear como un modelo en dos pasos, inicio en un centro único, finalización (hasta la forma cultivada que conocemos hoy en día) en dos centros independientes. Yo lo asemejo a los procesos de producción de algunas empresas multinacionales cuya cadena de montaje se distribuye en al menos dos países, donde en el primero se obtiene un lote del producto sin terminar que se divide en dos partes: una se termina en el primer país al gusto de los consumidores de éste, y otra se envía a un segundo país para ser terminado también al gusto de los consumidores locales.

Mapas que utilicé en 2001 para explicar el proceso de finalización de domesticación de ulluco ocurrido en Colombia

Ya estando en la U. Politécnica de Madrid cursando el doctorado, entre asunto y asunto saqué tiempo para escribir un artículo para Plant Genetic Resources Newsletter «Colección y conservación de ulluco (Ullucus tuberosus Caldas) en Colombia», el cual fue publicado en 2005, donde describí el trabajo de colecta y establecimiento de la colección de ulluco y donde ya advertía el hallazgo de formas semicultivadas. La singularidad de estas formas ya las habían notado otros investigadores como Martín Cárdenas y J.G. Hawkes a mediados del siglo XX, pero no se llegó a profundizar en ellas y a explicar su ocurrencia en uno de los extremos de la distribución de la especie.

El paso siguiente sería publicar los resultados de caracterización, exponiendo el modelo de domesticación que explica la singularidad genética de esta especie en Colombia. Fueron varios años de labor de documentación y revisión bibliográfica, lo cual incluyó traducciones al castellano del alemán y ruso de textos del controvertido Dr. Heinz Brücher (presuntamente tuvo cierta relación con las SS alemanas) y de Sergei Bukasov (un colaborador de N.I. Vavilov). También fue necesario revisar los modelos de domesticación de plantas sugeridos hasta la actualidad y todo lo que involucrara a Colombia y a los Muiscas con escenarios de domesticación y evolución de cultivos (lamentablemente esto último solo arrojó literatura gris, carente de argumentos sólidos científicos y en general bastante antigua). En 2006 fue necesario revisarlo todo nuevamente y ver que información adicional era necesaria para apoyar la idea de una domesticación paralela de ulluco en Colombia. Rápidamente se llegó a la conclusión que era prioritario determinar la ploidía de los materiales analizados y así entender mejor la naturaleza de los genotipos semicultivados. Así ese año, al incorporarme a la Universidad Nacional de Colombia como profesor, conformé un nuevo equipo de trabajo con el fin de realizar la determinación de la ploidía y organizar y analizar de nuevo toda la información para preparar su publicación.

Una planta de ulluco colectada en Chita, Boyacá, con todas las características de las formas semicultivadas (las largas ramas propias de formas silvestres decidieron salir parcialmente en la foto)

Luego de un par de años de debate académico con editores y revisores de revistas científicas, estamos satisfechos por la publicación del artículo titulado «Diversity of Ullucus tuberosus (Basellaceae) in the Colombian Andes and notes on ulluco domestication based on morphological and molecular data» . Este  permite exponer a la comunidad científica ideas sobre lo que según nosotros debió suceder en los Andes nororientales colombianos con el ulluco, aportar evidencias firmes (por primera vez) sobre un proceso de domesticación en territorio colombiano con un trasfondo humano ligado al pueblo Muisca (indígenas de habla chibcha que habitaron esta región andina previa a la llegada de los conquistadores) o sus antecesores. También estamos documentando de forma clara la ocurrencia de un proceso de domesticación de plantas en un sitio que Vavilov y Bukasov habían señalado hace aproximadamente 80 años. Se trata de reconocer en Colombia un centro de domesticación de plantas, no sólo centros de diversidad o puentes de paso. Sin embargo es importante reconocer que hay que seguir estudiando otros casos posibles de domesticación de otras especies para consolidar este centro, y desde mi perspectiva, candidatas no faltan.

Variabilidad de tubérculos de ulluco colectado en los Andes colombianos

En definitiva, y como estoy convencido de que los estudios de domesticación deben llevar a cuestiones prácticas en la actualidad, con la publicación de este trabajo estamos buscando que la región altoandina de Boyacá en general, y el Cocuy y municipios circundantes en particular, empiecen a ser considerados como zona prioritaria a ser incluida en planes de conservación de la agrobiodiversidad, mediante programas de conservación ex situ y especialmente in situ. Paralelamente a la conservación, será importante adelantar más estudios sobre la naturaleza de las especies, formas y variedades que allí ocurren. También es crucial determinar la influencia de agricultores presentes y sus ancestros en la evolución de los cultivos. Es justo por otra parte reconocer a los pobladores presentes y pasados de esta zona, todo su esfuerzo en conservar este patrimonio sin exigir royalties ni remuneración diferente al aporte nutricional y al mantenimiento de su cultura y tradiciones. La mejor manera de compensar su trabajo de conservación por cientos o quizá miles de años, sería ofrecer a estos agricultores opciones de futuro y vida digna sin tener que abandonar sus parcelas, especialmente a las nuevas generaciones que aun pueblan la región, además de un reconocimiento por parte de la sociedad del valor del servicio prestado.

Colores de tubérculo de algunas accesiones de la colección colombiana de ulluco

Finalmente quisiera volver de nuevo la vista atrás, para reconocer a N.I. Vavilov su ingenio y el valor de sus ideas. 80 años después, sus propuestas mantienen su vigencia y espero que nunca dejen de sorprendernos. También es importante reconocer la complejidad que nos impone la naturaleza ante nuestra obstinada tendencia a simplificarlo todo con modelos generalizados, donde la domesticación de plantas no es ni mucho menos la excepción. La posibilidad de que puedan darse varias respuestas a una pregunta y que todas sean válidas y no excluyentes entre sí, es de las cosas que más me encanta de la ciencia. La incapacidad de algunos de aceptar esas realidades complejas, lo que menos.

Nota. No deja de resultarme paradójico que a quien se atribuye la primera descripción de Ullucus tuberosus, Francisco José de Caldas, reconocido científico colombiano, colaborador de Mutis y hasta mártir de la patria, haya visto la planta sólo en Ecuador y no en Colombia. En aquel entonces Colombia y Ecuador hacían parte del «virreinato de la nueva granada». Leyendo un poco sobre la vida de Caldas, se entiende que él pudo dedicarse en Ecuador a expediciones botánicas (sus escritos en botánica están más concentrados en la época de su estancia allí), mientras que en Colombia tuvo actividades muy variadas, desde geógrafo o militar hasta astrónomo y periodista. Sobre la alimentación y agricultura de los Muiscas y la inexactitud (aunque yo lo llamaría «infortunio») en la determinación de la distribución del ulluco de Caldas se puede consultar este interesante texto: http://lunazul.ucaldas.edu.co/downloads/2269ab29Revista4_9.pdf

ResearchBlogging.org
Parra-Quijano, M., Panda, S., Rodríguez, N., & Torres, E. (2011). Diversity of Ullucus tuberosus (Basellaceae) in the Colombian Andes and notes on ulluco domestication based on morphological and molecular data Genetic Resources and Crop Evolution DOI: 10.1007/s10722-011-9667-8

3 comentarios

  1. juan agustin carrizosa escribió:

    que maravilla haber encontrado su pagina y conocer sobre estos estudios sobre el ulluco, hoy acabo de comprar algunos como semilla para mi huerta biodiversa en la que pretendo rescatar lo posible de variedades de especies ancestrales ya tengo algunas hibias, chuguas y cubios diferentes y sigo buscando mas semillas diversas, luego si usted me puede colaborar con esta orientacion le agradeceria,

  2. Tubérculos andinos subexplotados en la provincia de Sugamuxi (Colombia) y el problema de la literatura gris » Agrobiodiversidad en acción escribió:

    […] ayudarnos a comprender mejor la distribución de la diversidad de estas especies, en uno de los centros de origen y diversidad. Esta dispuesta en un formato para ver fácilmente directamente desde el navegador de internet y no […]

  3. german huertas escribió:

    felicitaciones por esa carrera tan brillante en la investigacion y docencia, yo aun sigo con el pregrado y dedicado a otras actividades, me alegra encontrarlo por este medio, me gustaria tener referencias sobre costos para siembra de quinua, materiales que se adapten a la zona.

Responder a Tubérculos andinos subexplotados en la provincia de Sugamuxi (Colombia) y el problema de la literatura gris » Agrobiodiversidad en acción Cancelar respuesta

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